Zack and Miri Make a Porno
Sinopsis:
"De entre los apuntes (Pecios) de Sánchez Ferlosio en EL PAÍS del 22 de enero -algunos de ellos impagables-, me gustaría glosar el dedicado a la vuelta a la normalidad como "la expresión más profundamente representativa de nuestra sociedad burguesa, liberal y acomodada".
Efectivamente, todos, confesada o inconfesadamente, estamos deseando que escampe cuanto antes tras la crisis para poder volver a nuestra realidad, ya sea ésta buena, regular o mala: los potentados, a seguir amasando fortunas; la mayoría, a seguir tirando entre atascos, hipotecas y obligaciones varias; y los parias y excluidos, a seguir malviviendo instalados en la precariedad de siempre. Así pues, no es probable que los cambios vengan de mano de los dirigentes políticos -siempre empeñados en recomenzar `soluciones definitivas´ ,según otro de los apuntes-, sino por la fuerza misma de los hechos.
Ay, Espe, Espe ¿Quién nos lo iba a decir? Tú, nuestro faro neoliberal y superheroina de las libertades... ¿Montando tu propia Stasi cañi? Mira que hay que ser cutre, hija... Y eso que hace tiempo que te avisamos y sino relee, relee nuestro ideario (C.R.A.P.U.L.A.S.):
La plataforma de hielo Wilkins está a punto de colapsarEl fin del modelo chino
Editorial de El País
Nada hay de bueno y sí de inquietante en la compleja evolución que probablemente sufrirá la sociedad china en los próximos años. El origen de la transformación es económico. La economía china ya no puede crecer a tasas en torno al 10% porque la recesión en las principales economías mundiales, clientes de China, va a reducir drásticamente las exportaciones. Pero las consecuencias de una desaceleración en el país asiático son mucho peores de las que pueden darse en los países industrializados. Crecer al 7,5% en 2009, como prevé el Banco Mundial, o todavía menos, en lugar del 9% o el 10%, puede significar cierres en cadena de empresas, incapacidad de la industria y los servicios para absorber la mano de obra que fluye incesantemente desde el sector agrícola (millones de emigrantes regresan a sus pueblos porque no encuentran trabajo en las ciudades) y 10 millones de parados más como mínimo.
China ha sido hasta el momento uno de los grandes motores del crecimiento mundial. También un garante de la estabilidad financiera a través de sus ingentes compras de deuda estadounidense y de sus gigantescos fondos nacionales de inversión. Si la economía se detiene, las autoridades chinas se verán empujadas a modificar aspectos sustanciales de su estrategia económica, basada en la producción barata y las exportaciones. El plan de estímulo económico aprobado en noviembre, dotado con nada menos que 440.000 millones de euros, no debería gastarse simplemente en reproducir el modelo económico actual. Si quieren evitar un problema social de gran envergadura, las autoridades chinas están obligadas a explorar otros modelos de crecimiento y de cohesión social. La inversión pública en educación, sanidad, eficiencia energética y mejoras tecnológicas en la agricultura serían las prioridades de ese nuevo modelo económico. Crean empleo, aumentan las redes de protección social y mejoran el capital humano del país. Probablemente, ese nuevo salto hacia adelante produce hoy un gran vértigo. Hay que entender el desconcierto oficial, después de 30 años de crecimiento casi ininterrumpido como resultado de las reformas de Deng Xiaoping. La importancia de ese nuevo salto y el riesgo para los gobernantes radica en que una economía así conduciría, ineludiblemente, a más apertura política interna.
Cuando no se escucha a la calle y se pasa de ella como de la m----- pero ya se sabe, por lo que se ve estamos condenados a repetirnos… una lástima, oiga… ¿qué les pasa? ¿es que creían que lo de Grecia se había acabado simplemente porque no lo sacan más por la tele?
O de curas, que para el caso es lo mismo, pues como dice el columnista hay que ser mal bicho para que después de 2.000 años aguantándoles vengan y te digan "de momento nadie ha demostrado que Dios no exista"... como dice una amiga mía "cagate lorito"..."Entre los 1.532 presos sospechosos de simpatizar con los facciosos que aquel 8 de diciembre de 1936 salvaron sus vidas había nombres y apellidos: Agustín Muñoz Grandes, Raimundo Fernández Cuesta, Martín Artajo, Peña Boeuf, Luca de Tena, Boby Deglané, Serraño Súñer, el falangista Rafael Sánchez Mazas, Fernando Cuesta, el general Valentín Gallarza..., que más tarde aparecerían incrustados en los tuétanos del régimen franquista"
"`Se puede morir por las ideas, pero no matar por ellas´, predicaba, ante la incomprensión de muchos de sus compañeros que creían saber, y no se equivocaban, que también los franquistas eliminaban a los disidentes o sospechosos de disidentes. Melchor Rodríguez formó parte de una corriente ácrata, humanista, integrada en Los Libertos, grupo libertario celoso de sus principios que trató de poner coto a los desmanes."
"Finalizada la guerra -a él le cupo protagonizar el traspaso simbólico de la capital española a los golpistas vencedores; "Amapola, he entregado Madrid", le dijo a su hija entre lágrimas-, fue condenado, primero a cadena perpetua; luego, a 20 años, y finalmente, a cinco, gracias a la intermediación del general Agustín Muñoz Grandes, pieza clave del Ejército y mano derecha de Franco durante años. Con el respaldo de dos millares de firmas que solicitaban clemencia para el reo, Muñoz Grandes hizo durante el consejo de guerra una encendida defensa del "ángel rojo" que explica la clemencia de la condena. A la salida de la prisión, él continuó desarrollando sus actividades políticas y fue nuevamente detenido y encarcelado por difundir propaganda política ilegal."
"Aborrecía el dinero como si fuera un invento satánico, aunque aceptaba el trueque y los regalos..."
"Según Ricardo Horcajada... `Yo no he conocido ningún santo, pero supongo que, si existen, deben ser como Melchor, seres inocentes que pueden alcanzar cierto estado de gracia, en este caso civil; gentes infantiles, sin malicia, aunque rebeldes, como lo son la mayoría de los niños´. Piensa que su amigo fue siempre un inadaptado para la vida y los negocios, un idealista que descubrió en el anarquismo la utopía de los hombres justos y santos y quiso ser uno de ellos."
"Anarquía significa:
Belleza, amor, poesía,
Igualdad, fraternidad
Sentimiento, libertad
Cultura, arte, armonía
La razón, suprema guía,
La ciencia, excelsa verdad
Vida, nobleza, bondad
Satisfacción, alegría
Todo esto es anarquía
Y anarquía, humanidad"
Citigroup almacena crudo con vistas a un aumento del precioLa unidad de materias primas de Citigroup ha decidido seguir los pasos de British Petroleum y Royal Dutch Shell y aprovechar las oportunidades de negocio que ofrece el ‘contango’. En otras palabras, están comprando petróleo a los precios actuales para venderlo de forma inmediata más caro a los precios que se están negociando los contratos de futuros. Para ello Citigroup, a través de su filial Phibro LLC, está acumulando barriles en superpetroleros apostados cerca de las Islas Orkney, en el norte de Escocia. Concretamente, según publica Bloomberg, Phibro LLC almacena un millón de barriles de crudo del mar del norte.
Una situación que se viene produciendo como consecuencia del fuerte descuento que está experimentando el precio del oro negro en el mercado. Con el Brent en el entorno de los 44 dólares y el Texas negociándose ligeramente por encima de los 40 dólares, la ocasión la pintan calva. La caída que ha experimentado el petróleo desde sus máximos en julio –un 70%-, ha abierto la veda para que los inversores se lancen a la especulación sobre una lógica subida a medio plazo del precio.
De hecho, el Brent con vencimiento a enero de 2010 se está vendiendo por encima de los 59 dólares el barril, un 32% más que el precio a vencimiento en febrero de este año. Además, las reservas de petróleo han aumentado como consecuencia de una reducción de la demanda derivada del clima de recesión que la economía global y todo apunta a un presumible recorte de la producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para frenar la caída de los precios.
Son la élite global que manda en el mundo. La Reina forma parte de ellos. Esperanza Aguirre fue invitada a una de sus reuniones “y gustó mucho; en la segunda ocasión gustó mucho menos”. Jordi Pujol acudió en una ocasión pero no le volvieron a cursar invitación, “ya que le consideraron un grosero. Y lo mismo pasó con Miguel Sebastián”. Ellos son el Club Bilderberg y tienen gran responsabilidad en esta crisis, como en tantos otros acontecimientos anteriores. O así lo afirma el ruso canadiense Daniel Estulin, autor de La historia definitiva de El Club Bilderberg, (Ediciones del Bronce/ Planeta), texto del que lleva vendidos más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. En él nos cuenta cómo, en 1945, bajo los auspicios de la familia Rockefeller y de la corona holandesa, importantes políticos y hombres de negocios de Occidente se reunieron en un hotel de la localidad holandesa de Oosterbeek, de nombre Bilderberg, para intercambiar ideas y propuestas de acción.
Desde entonces, una reunión similar viene celebrándose todos los años sin que se haya permitido el acceso a la prensa, se hayan comentado sus debates o se hayan hecho públicas sus conclusiones. Entre sus participantes se cuentan los máximos dirigentes de instituciones como el FMI y el Banco Mundial, la Reserva Federal y el Banco Central europeo, la CIA y el FBI; primeros ministros europeos y líderes de la oposición; y presidentes de las cien mayores empresas mundiales, como Coca Cola, British Petroleum, Chase Manhattan Bank, American Express y Microsoft. Los representantes españoles que acuden con frecuencia son, además de la Reina, Juan Luis Cebrián, Joaquín Almunia y Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Banco Santander. Este año también ha estado presente, por segunda vez, Bernardino León Gross, secretario general de la Presidencia del Gobierno.
Pilar Urbano, prologuista del libro, dice haber oído hablar por vez primera del Club Bilderberg hace más de una década de boca de la Reina, quien mencionó una serie de reuniones que mantenía ocasionalmente con un club de notables. Desde entonces, el interés de Urbano por los Bilderberg fue aumentando, y más aún en la medida en que las cosas que se decían en aquellas reuniones iban cumpliéndose inexorablemente. “Si en documentos de hace diez años se debate una cosa que luego termina por llevarse a efecto, comienzas a pensar que no te encuentras ante simple opiniones o conjeturas, sino ante un diseño”.
Ejemplos de esos asuntos aparecen en acontecimientos recientes: así, “la gran subida que experimentó el petróleo, el liderazgo de Merkel o el triunfo de Obama estaban cronologizados y se fueron cumpliendo como una gimnasia sueca”. Según Urbano, Obama, que “fue elegido presidente de EE.UU. en la reunión de este año en Chantilly”, ha contado desde hace tiempo con el apoyo “de los tres grupos de poder reales, el citado Bilderberg, el CFR (Council of Foreign Relations), al que pertenece su esposa, Michelle, y la Trilateral”. De hecho, su rompedora intervención en la Convención Demócrata de 2004 fue planificada desde estas instancias como lanzamiento de su carrera hacia la presidencia. Y, claro está, ahora llega el momento de recoger los frutos de ese apoyo: “el CFR le ha confeccionado a Obama su gabinete”.
Pero, si esto fuera así, significaría que nuestra democracia no es real, que estamos ante un sistema donde la libertad de elección es sólo apariencia y donde el peso real de las acciones y elecciones individuales es prácticamente nulo. En ello se ratifica Pilar Urbano: “la verdadera política puede ser muy decepcionante para la gente, pero hay que decirles que los Reyes Magos son los padres. Por eso, lo que a mí me interesa saber quién es el rey del rey y quién es el jefe del jefe del Estado”. Y Urbano los encuentra en quienes forman parte del CFR y el Club Bilderberg: “para saber qué está ocurriendo con China o qué está pasando con la economía tienes que conocer lo que se ha dicho en sus reuniones”.
Estas conclusiones se hacen difíciles de entender para el ciudadano común, según Daniel Estulin, porque “durante los últimos 50 años nos han dicho que la verdad está en el Washington Post y en El País y que lo que no aparece en los medios de comunicación de masas no son más que conspiraciones”. Sin embargo, la realidad estriba en todo lo contrario, en que es aquello que resulta cierto lo que no aparece en los medios.
El mejor ejemplo, según Estulin, es el de la droga, “un negocio en manos de los más poderosos y que mueve, según la ONU, setecientos mil millones de dólares anuales. Para recaudarlos, procesarlos, moverlos y lavarlos hace falta que instituciones, bancos, servicios secretos y gobiernos presten su ayuda. Esa no es una cantidad que un sucio talibán o un señor de la droga colombiano puedan gestionar por sí solos”.
[Cuanta, pero cuanta verdad en estas palabras... pero ahí siguen, haciéndole creer a tanta gente que de verdad "están luchando contra la droga" mientras tras el telón ellos se lo cocinan y se lo comen]
El interés de Estulin por el Club Bilderberg se vio ratificado cuando encontró en sus documentos algunos conceptos que ya le eran conocidos. El abuelo de Estulin fue miembro del KGB y gracias a esa tradición familiar, que dice le ha proporcionado fuentes “en los servicios secretos más importantes del mundo”, oyó hablar de la destrucción de la demanda, una idea que volvió a encontrar en informes del Club de mediados de esta década, y que es el objetivo que se han marcado los verdaderos dirigentes del mundo.
Según Estulin, “el telón de todo lo que pasa en el mundo es la energía. No hay sustituto para el petróleo: puedes tener paneles solares en tu casa pero para mover la industria americana necesitas petróleo; para la agricultura y la ganadería necesitas petróleo; para los transportes hace falta petróleo. Y éste se agotará en 30 años. El mundo sólo tiene reservas para ese tiempo. Dada la escasez de combustible, dentro de unas décadas no habrá posibilidad de supervivencia más que para una parte limitada de la población mundial. Por eso están intentando destruir la demanda y reducir la población”.
El objetivo final de estos grupos, según Estulin, es crear una empresa mundial cuyo poder esté por encima de los diferentes gobiernos del mundo. Y para ese propósito hay dos cosas que les estorban. La primera, el Estado-nación: “con las instituciones internacionales como la UE y con los tratados de libre comercio, están eliminando todo poder nacional, con lo que evitan intermediarios”. La segunda, la clase media: “para que Rockefeller pueda tener su energía la clase media tiene que desaparecer”.
Para Juan Carlos Jiménez, profesor de sociología en la Universidad CEU-San Pablo, esta clase de teorías “funcionan porque son gratificantes”. Dado que estamos ante “una sociedad, atomizada, compleja y conflictiva, donde los elementos de autoridad y orden se redefinen de continuo” esta tipo de explicaciones son útiles porque “encuentran fuerzas a las que responsabilizar de de nuestro infortunio personal o colectivo. Si ocurre algo malo, no es culpa nuestra, sino de los conspiradores”.
Sin embargo, la perspectiva de Jiménez, que es la habitual en el mundo político y en el académico, coincide con la teoría que combate en lo referido a la pérdida de poder del ciudadano medio, quien parece moverse entre fuerzas antes las que no puede defenderse. Mientras que los entornos científicos nos dicen que estamos en una sociedad compleja, donde las decisiones cotidianas dependen de múltiples puntos de influencia (hipotecas de ciudadanos sin recursos estadounidenses pueden acabar generando una crisis en España), las teorías de la conspiración nos ofrecen causantes concretos; sin embargo, ninguna de ellas niega la impotencia en que vive el ciudadano medio, que se ve zarandeado por acontecimientos ante los que carece de capacidad de influencia.
Y a fomentar esta sensación ayudan, según Pablo Santoro, del Departamento de Sociología de la Universidad de York (Reino Unido), tanto la percepción de una abrumadora complejidad sistémica como la forma en que se percibe el funcionamiento real de la democracia liberal. “La gente entiende que el sistema no responde en absoluto a las necesidades reales de las personas, sino que funciona por su propio interés”.
En estas circunstancias, es fácil que se acabe creyendo que nuestras dificultades para comprender el mundo que nos rodea “provienen del secreto y la ocultación, y no de una complejidad real”. Santoro asegura que “si bien es innegable que los gobiernos y los actores sociales ocultan parte de sus acciones (“existen el secreto, los montajes políticos y la manipulación), la idea de una conspiración global montada por una sociedad secreta tipo Illuminati que controla todos los hilos, resulta muy difícil de creer y de argumentar sabiendo la complejidad infinita de la realidad actual, la abrumadora cantidad de actores e intereses que confluyen en la más mínima decisión política y la increíble dificultad para lograr, por ejemplo, el cambio de una coma en un tratado de comercio internacional”. Pero esa misma idea no deja de tener un aspecto confortable, en la medida en que, de ser cierta, todo resultaría más sencillo: “así no tendríamos que afrontar esta intrincadísima realidad y repensar profundamente los modos de abordar la participación e implicación políticas, sino que bastaría con mandar a unos Mulder y Scully cualquiera a que cazaran a los malos”.
Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales... derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad...
Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.
No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla. Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente.
Los gobiernos derivan sus justos poderes del consentimiento de los que son gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado. No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece de nuestras acciones colectivas.
No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.
Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolvereremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta autoridad se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente.
El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo está a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no está donde viven los cuerpos.
Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento.
Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o el conformismo.
Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia. Aquí no hay materia.
Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos obtener orden por coacción física. Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos poder construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer.
En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.
Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, de las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia de aquél sobre el que las alas baten.
En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Puede que impidan el contagio durante un pequeño tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto será cubierto por los medios que transmiten bits.
Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que reclamen su posesión de la palabra por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, menos noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas.
Estas medidas cada vez más hostiles y colonialistas nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros "yos" virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.
Crearemos una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado antes.Davos, Suiza. 8 de febrero de 1996
