jueves, 15 de enero de 2009

Mientras unos siguen especulando con la energia...

Cuando todos pierden, siempre hay alguien que se forra... El contango...

Primero, ¿de qué se trata? De comprar crudo para entrega inmediata y revenderlo de forma automática, por ejemplo, a un año vista. Tomemos un precio de referencia de 40 dólares por barril (entre los 45 del Brent y los 37 del Texas). Dado que el diferencial actual entre spot (vender ahora) y forward (vender en el futuro) es superior a los 20 dólares, máximo histórico, la ganancia (cercana al 50%) parece asegurada.

Sin embargo, señalábamos antes que la operación debe cumplir una serie de requisitos. No iba a ser todo tan fácil. En primer lugar hay que financiar la compra de petróleo que, generalmente, se paga a 30 días como tope. Esto implica tener la liquidez suficiente como para afrontar el pago, sea a través de recursos propios o ajenos. Supongamos un coste de financiación para una operación como esta del 6,25% o 2,5 dólares por barril.

Luego hay que recibir el crudo que se compra y almacenarlo. En la actualidad la mayoría de los depósitos onshore se encuentran repletos de combustible, por lo que es complicado encontrar acomodo. Una alternativa es la contratación de grandes petroleros que permitan almacenar entre uno y dos millones de barriles offshore en refugios naturales como la Bahía de Algeciras. Es la fórmula que masivamente se está utilizando en la actualidad (ver enlaces en este artículo sobre los superpetroleros amarrados en las Islas Orkney, en el norte de Escocia).

El coste de almacenamiento sería de alrededor de 0,7 dólares mensuales por barril para un plazo de doce meses, 8,5 más a añadir a la cuenta anual. Por último habría que sumar costes adicionales, entre los que se incluye el seguro, que podrían alcanzar otro dólar por barril. Total a descontar: 12 dólares por unidad. Nos quedan 8 limpios de polvo y paja para una rentabilidad del 20%, que no está mal para los tiempos que corren, sobre la inversión inicial. Si la transacción se hace de forma apalancada, el retorno se dispara.

Una oportunidad probablemente única que irá desapareciendo en la medida en la que el mercado se normalice. Dada la escasez de ideas lo normal es que el dinero acuda en masa a aprovecharse de una situación como la descrita lo que provocará un encarecimiento de los costes de almacenamiento e incidirá negativamente en los más ilíquidos precios futuros. Sin embargo, queda probado que siempre, en cualquier momento, en cualquier mercado, hay una vía para ganar dinero a un riesgo razonable. Es cuestión de vivir con las antenas alerta. ¿Un imposible? Depende de la imaginación del que estructure la transacción. Con todo lo incierto que se ha colocado en los últimos años desde las mesas institucionales y de banca privada... Citigroup, tenía que ser él, ya lo ha visto claro.

Extracto de McCoy en El Confidencial

No hay comentarios: