domingo, 8 de febrero de 2009

¡¡¡Bravo Soledad!!!

Ya es hora de que nuestros columnistas patrios se dejen de zarandajas y empiecen a llamar a las cosas por su nombre... Va por ti, Corbacho, majete, el de “No es momento de huelgas generales”...

"Menos esforzarse y más exigir" (Soledad Gallego-Díaz)

Extracto:

"No parece que el problema haya estado en la falta de responsabilidad de los ciudadanos ni que las cosas vayan a ir mejor porque nos esforcemos mucho. Sinceramente, es más probable que las cosas vayan mejor si los ciudadanos presionamos mucho. Presionar a los políticos, exigirles que promuevan los cambios institucionales y económicos necesarios para conseguir que el sistema nos sirva a los ciudadanos y no al contrario. Presionar y exigir, sin desmayo, sin dejarse convencer ni marear, para evitar que esta crisis, y todo el esfuerzo, el trabajo duro y la angustia, no sirva finalmente más que para arreglar lo que está roto, limpiar un poco la fachada y los cascotes del sistema y apañárselas a fin de que, dentro de un tiempo y por encima de mucho sufrimiento, la cosa pueda volver a tirar unos años más. Seríamos realmente tontos si no exigiéramos que esta formidable crisis no se resuelva arreglando y volviendo a levantar lo que nos fastidió, a la espera de la próxima, sino cambiando, haciendo de nuevo, reformando de arriba abajo las instituciones, transformando los mecanismos y las estructuras que sea necesario reemplazar."

Obama, ZP y compañía... que vaís a meter la pata

No tienen vergüenza...

¿Como se puede tener el descaro de decir que "nadie venía venir esta crisis"? ¿Como es posible mentir con tal impudicía? ¿Estos son nuestros dirigentes? ¿Una panda de mentirosos o de corruptos (anda que lo del PP es de apaga y vámonos)... ? Pero no contento, Corbacho aún se despacha a gusto afirmando que "no es momento para huelgas generales"... ¿y entonces cuando lo es guapo?

En otras palabras. tenemos la Gran Depresión II delante de nuestras narices, Depresión que se ha originado por la codicia de la banca, la explotación inhumana de las empresas y la desidia e ineptitud de los políticos y lo que que tenemos que hacer la gente es quedarnos calladitos, mirando el "furbo" como borregos en casa y comiendo cuatro "miajas" de pan... pero salir a reivindicar un mundo mejor, otro orden (y no este desorden) de las cosas y un mundo mejor, más justo y racional, es lo que no hay que hacer... Eres una vergüenza, Corbacho, tú y los tuyos... ¿y aún teneís el morro de llamaros "socialistas"?... El día que pase algo, y pasará a buen seguro, será vuestra entera responsabilidad...


Entrevista a Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo

sábado, 7 de febrero de 2009

Necesidad de la Revolución


Hay épocas en la vida de la humanidad en que la necesidad de una formidable sacudida, de un cataclismo que remueva la sociedad hasta en sus entrañas, se impone desde todos los puntos de ésta. En esas épocas, todos los hombres de corazón están descontentos del orden de las cosas existentes; dicen que son precisos grandes acontecimientos que vengan a romper el hilo de la historia, arrojar a la humanidad de los caminos de la corrupción y la rutina y lanzarla por vías nuevas a lo desconocido, en busca del ideal.

Se siente la necesidad de una revolución inmensa, implacable, que venga no sólo a derrumbar el régimen económico basado en la ruda explotación, la especulación y el fraude, la escala política basada en la dominación de unos cuantos por la astucia, la intriga y la mentira, sino también a agitar la sociedad en la vida intelectual y moral, sacudir el estupor, rehacer las costumbres, llevar al ambiente de pasiones viles y mezquinas del momento el soplo vivificador de las nobles pasiones, de los grandes entusiasmos, de los generosos ideales.

En esas épocas en que la mediocridad ahoga toda inteligencia
si no se prosterna ante los pontífices, que la moralidad mezquina del “justo medio” hace la ley, y la bajeza reina victoriosa; es esas épocas, repetimos, la revolución es una imperiosa necesidad. Los hombres honrados de toda la sociedad invocan a la tempestad para que venga a purificar con su hálito de fuego y a la peste que todo lo invade para que limpie el enmohecimiento que lo roe todo y arrastre tras sí, en su furiosa marcha, los escombros del pasado, erigidos en obstáculos que nos privan de aire y luz, y para que dé, en fin, al mundo entero alientos de vida, de juventud y honradez.

No es sólo la cuestión del pan la que se plantea en esas épocas, sino una cuestión de progreso contra la inmovilidad, de desarrollo humano contra el embrutecimiento, de vida contra la fétida estancación del pantano.

La historia nos conserva el recuerdo de una de esas épocas, la de la decadencia del Imperio romano. La humanidad atraviesa hoy una muy parecida.

Como los romanos de la decadencia, nos hallamos nosotros frente a una transformación profunda, hecha ya en los espíritus, y que sólo necesita circunstancias favorables para hacerse realidad. Si la revolución se impone en el terreno económico, si es una imperiosa necesidad en el terreno político, se impone aún más en el terreno moral.

[...]
... las relaciones cada día más frecuentes entre los individuos, los grupos, las naciones y los continentes establecen nuevas obligaciones morales para la humanidad; y a medida que las creencias religiosas se desvanecen, el hombre se da cuenta de que para ser feliz debe imponerse deberes, no con un ser desconocido, sino con aquellos con quienes ha de estar en relación. Los cerebros libres van ya comprendiendo que la felicidad del hombre aislado no es posible, porque éste sólo puede hallarla en la felicidad de todos, en la libertad de la especie humana. Los principios negativos de la moral religiosa: “No robarás, no matarás, etcétera”, han sido sustituidos por los principios positivos de la moral humana, infinitamente más amplios y en constante crecimiento. A la defensa de un Dios al que podemos violentar y apaciguar con ofrendas, ha sucedido el sentimiento de solidaridad con cada uno y todos a la vez, que dice al hombre: “Si quieres ser feliz, haz a los demás lo que quisieres que te hicieren a ti mismo”. Y esta sola afirmación, inducción científica que no tiene nada que ver con las prescripciones religiosas, abre de golpe un horizonte inmenso de perfectibilidad y de mejora de nuestra especie.

La necesidad de rehacer nuestras relaciones sobre ese principio tan sencillo y sublime se hace sentir más cada día; pero nada, o muy poco, puede hacerse por este camino mientras la explotación y la esclavitud, la hipocresía y el sofisma continúen siendo la base de nuestra organización social.

Mil ejemplos podríamos citar en apoyo de nuestra tesis, pero nos limitamos a uno solo, al más terrible, al de nuestros hijos. ¿Qué hacemos con ellos en nuestra sociedad actual?

El respeto a la infancia es una de las mejores cualidades que se han desarrollado en la humanidad a media que hacía su penosa marcha del estado salvaje al actual.. ¿Cuántas veces no hemos visto al hombre más depravado desarmado por la risa inocente de un niño? Pues bien, hasta este respeto desaparece entre nosotros, y los niños son hoy carne de máquina en nuestra sociedad, si no juguetes para satisfacer las más bestiales pasiones.

[...]

Mientras tengamos una casta de holgazanes que vivan de nuestro trabajo, bajo pretexto de que son necesarios para dirigirnos, estos holgazanes serán siempre un foco pestilente para la moral pública. El hombre gandul y embrutecido, que se pasa la vida buscando nuevos placeres y en quien todo sentimiento de solidaridad para con los demás está muerto por los principios mismos de su existencia, y al contrario, los sentimientos del más asqueroso egoísmo se nutren con la práctica de su propia vida, ese hombre pecará siempre de la más grosera sensualidad, envileciendo cuanto toque. Con un saco de escudos y sus instintos de bruto, prostituirá niños, mujeres, arte, teatro, prensa; venderá su país y a quienes lo defiendan: cobarde para matar él mismo, asesinará lo mejor y lo más sano de su patria el día que vea en peligro su bolsa, único manantial de sus alegrías y felicidades.

Esto es fatal, y los escritos de los moralistas no lo evitarán. La peste está en nuestras entrañas; es preciso destruir la causa; si decidimos proceder por el hierro y por el fuego, no tenemos tiempo que perder. Nos lo exige la salud de la humanidad, que se halla en inminente peligro.

[...]
Kropotkin en “Palabras de un Rebelde” (1885)

Para gente interesada...

en conocer el "intringuilis" de que es lo que ha pasado y pasa con los bancos aquí tienen esta pequeña historía muy didáctica... pero no es la única, en todos, pero absolutamente en todos, los bancos del mundo sucedió lo mismo... de ahí el derrumbe, el colapso actual y el que la banca mundial esté en bancarrota (por más que nadie se atreva a decirlo)...

La nueva hoguera de las vanidades

Obama, ZP y compañía con su falso keynesianismo

Si no corregís el rumbo simplemente saldremos de Guatemala para entrar en Guatepeor...

¿Vuelve Keynes? (Ignacio Sotelo)

¿Xenofobia o Europa social?

Bueno ¿qué? ¿alguna idea sobre que hacer con estos banqueros?

¿De verdad que no? Anda, anda, seguro que estaís pensando lo mismo que nosotros pero no os atraveís a decíroslo a vosotros mismos... ;)

Los bancos europeos endurecen aún más la concesión de créditos

El misterio del crédito que no aparece Jajaja... felicitaciones al redactor del titular...

viernes, 6 de febrero de 2009

Asombro (Juan José Millás)

Tiempos raros, difíciles, como todos por otra parte. La normalidad es una quimera, un sueño, un desvarío. Los trámites exigidos por la naturaleza para alcanzar la condición de insecto son alucinantes, aunque no menos que los necesarios para llegar a rata o a hombre, por no mencionar las fases que es preciso atravesar, desde esta condición, para obtener el estatus de juez, de registrador de fincas, de subsecretario o de poeta de la experiencia. Qué mérito, vivir como normales todos estos sucesos portentosos. Ahora mismo, en plena crisis económica, con un invierno de perros y cientos de miles de familias al borde de la desesperación, pues se acuestan con el mismo horizonte con el que se levantan, llama a la puerta de casa un señor de morado que asegura representar a Dios y no hay otro remedio que recibirle, que agasajarle, que darle la razón, que invitarle a comer. Es tal el terror que nos inspira, que lo recibe el presidente del Gobierno y la vicepresidenta y el ministro de Asuntos Exteriores y los Reyes y el Príncipe... ¿Estamos fumados o qué? ¿Qué hay que meterse en las venas o en la cabeza para participar de ese delirio? Ni el peyote, por lo que uno ha leído, produce estragos semejantes. Pues nada, el señor de morado se va con sus subvenciones debajo del brazo y ahora toca rogar a los banqueros (que metafóricamente van también de púrpura) que restablezcan el flujo crediticio. No sé ustedes, pero uno escucha esa expresión, "flujo crediticio", y piensa lógicamente en piernas abiertas, en sábanas arrugadas, en ropa interior húmeda, en movimientos hormonales. O sea, que tenemos que excitar a los banqueros, como si no lleváramos toda la vida haciéndolo con nuestras nóminas y nuestras tarjetas de crédito y nuestras comisiones y nuestros créditos personales o hipotecarios. Luego nos asombra la vida de los insectos.

Publicado en El País

Al menos ya nadie lo oculta... como hicieron todos durante tanto tiempo

La economía de las principales potencias cae a niveles de la crisis del petróleo de 1973

El FMI pronostica la peor crisis global desde la II Guerra Mundial

Revisitando la Historia (colaboración pseudónima)

Lo que está sucediendo en la actualidad recuerda mucho al derrumbe del Imperio Romano. Analicemos por un instante ambas situaciones:

1.- El Imperio Romano era "planetario" (como sistema desarrollado de confort social de sus ciudadanos no tenía parangón) así que, tomando en consideración su época, el mismo era equiparable al actual sistema "planetario" capitalista.

2.- Cuando alcanzó su máximo tamaño posible empezó su inmediata decadencia ya que los dos factores esenciales de crecimiento del sistema quedaron fulminados, a saber: ingresos ingentes de todo tipo por i) conquista y por ii) mano de obra esclava (esta tras la revuelta de Espartaco no hizo sino decrecer, los esclavos no se reproducian entre si). Ahora el sistema es global (no quedan mercados por conquistar o los que hay, se defienden bien) y la mayoría de nosotros estamos esclavizados a nuestras deudas por consumo (la más cuantiosa la hipoteca, pero también al ansia de poseer, de imitar de acumular objetos...).

3.- Parado en su crecimiento el Imperio establecío fronteras fijas, al otro lado de las cuales existian pueblos barbaros. Estos, durante un tiempo fueron rechazados por Roma, paulatinamente se fueron inflitrando en el Imperio. Al principio para desarrollar determinados trabajos (por ejemplo en el ejercito), luego se establecieron dentro del Imperio, aceptando la Pax Romana pero sin convertirse en ciudadanos y conservando esencialmente su propia idiosincrasia y la mayoría de sus costumbres "barbaras". Cuando el Imperio se empieza a desmoronar, los barbaros ya estaban dentro desde hacia tiempo y aprovecharon la debilidad para entrar por todas las grietas de las fronteras del Imperio, imposibles de guardar. En nuestra era, nuestros particulares "barbaros" (dicho sin ningún ánimo peyorativo) son los emigrantes; primero fuimos a sus países y los esquilmamos en la etapa de colonialismo, luego, cuando volvimos a nuestras metrópolis seguimos seguir esquilandoles mediante nuestras multinacionales y cuando por fin los llamamos y les empezamos a dejar entrar fue para cubrir determinados trabajos de baja calidad, cuando no infames, indeseados por nosotros por más que fuesen necesarios. Y al igual que ocurrió en el Imperio Romano, muchos de ellos ahora viven dentro del mundo desarrollado pero no son ciudadanos y en muchos casos mantienen más vinculos con sus costumbres y países de origen que con la cultura local y sin embargo, dado que vienen de la pobreza más absoluta, están mucho mejor preparados que nosotros para la miseria que se avecina.

4.- Ergo, nos va a pasar algo parecido... y ya sabemos como acabó todo...

Cayo Cornelio Escipcion

Robar para comer

Codicia en estado puro

EE.UU se queda sin dinero para el seguro de desempleo

jueves, 5 de febrero de 2009

Insistimos... QUE-BRA-DOS...

Y no somos los únicos que lo sabemos... aunque de momento seguimos siendo pocos los que nos hemos quitado la venda de los ojos y lo hemos asumido... todo a su tiempo...

¿Pero no habíamos quedado en que aquí no había "subprime"?

No, claro, por el simple hecho de que la banca española no tiene una clasificación del tipo de hipotecas que concede... Pero la realidad, más allá de las palabras que utilicemos, es la realidad y lo cierto es que el 30% de los hipotecas de los últimos años han sido préstamos-basura, préstamos que, guste a no, son incobrables en su gran mayoría más allá de la nomenclatura que hayamos querido darles...


Como este caso que relatamos aquí hay cientos y cientos de miles... ¿y la banca ahora no se hace responsable? ¿Para que se les paga entonces?

Todos a la desesperada

Reino Unido baja los tipos de interés al 1%
El Banco de Inglaterra ha situado hoy los tipos de interés cerca del 0% en un nuevo intento de estimular el crecimiento económico del país. Este es el nivel más bajo desde que la institución fue fundada en 1694. “Con el desempleo, que no para de crecer, la autoridad monetaria está bajo presión para dejar los tipos al 0%”, explica un analista a Bloomberg.

Noruega baja los tipos de interés al 2,5%
El Banco Central de Noruega bajó ayer los tipos de interés 50 puntos básicos hasta el 2,5%, la tercera bajada desde octubre que se toma como consecuencia de la crisis económica mundial. En diciembre pasado, el banco emisor había bajado los tipos rectores en un 1,75% hasta dejarlos en el 3%, una bajada mucho más pronunciada que la que habían esperado los analistas. Según informó hoy el banco emisor, con esta medida se pretende frenar el impacto de la fuerte desaceleración económica que está siendo mucho más pronunciada de lo que se esperaba. En total, el banco ha bajado desde octubre los tipos en 3,25%.

¡Caida libre!

Las fábricas se quedan sin trabajo
La producción industrial se desploma un 19,6% en diciembre
Las familias y empresas que se declararon en quiebra se triplicaron en 2008
Una de cada seis compañías europeas no pagará su deuda en 2009, según Moody´s

Se va a juntar lo mejor de cada casa

Por cierto, estos días estamos oyendo mucho que como están las cajas y los bancos... pero no por más preguntar la respuesta va a ser diferente... QUE-BRA-DOS

lunes, 2 de febrero de 2009

Y recordad de lo que os informamos hace ya tiempo

La Guardia Civil lleva meses preparándose ante los venideros conflictos sociales en la calle (dicho en un medio conservador como "El Confidencial")

La Guardia Civil compra 100.000 pelotas de goma para "disolver masas agresivas"

Ya empiezan las tortas

Si las familias están "sobreendeudadas" será porque alguien, la banca, no ha hecho bien su trabajo, porque para llegar a estar sobreendeudado alguien, la banca, habrá tenido que conceder esas deudas previamente, ¿no? Y es que simplemente en eso consiste el trabajo de un banquero, en estudiar y analizar a quien, cuanto y a que plazo se puede prestar dinero... vamos, uno de los trabajos más facilones que se puede echar uno a la cara.

¿O acaso nos pudo tanto la codicia y el "viva la fiesta" que pasamos de aplicar una mínima prudencia? Pues venga, hala, todos los directivos de banca de patitas en la calle, como le sucede a todo el mundo en este país cuando uno no hace su trabajo (y sino que se lo pregunten a la pobre becaria de Wyoming... jajaja)

Es la economía real la que pone en riesgo a la banca

Esto es lo que hay

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008

Metidos en un lío

Cuando el rio suena...

Lo venimos avisando desde hace tiempo... ya vereís que primavera nos espera, eso si que va a ser un show... es cuestión de tiempo (muy poco, tan sólo 3 meses)

El cataclismo económico provoca una oleada de protestas sociales en Europa

miércoles, 28 de enero de 2009

Este es el mundo en el que vivimos...

Madoff en su casa de tropecientos millones y viejos de 93 años que se mueren de frio por no haberle pagado el gas al ayuntamiento... y todo eso en el primer mundo, en la capital del planeta, en NYC... que asco de verdad... pero como todo nos la pela... tenemos lo que nos merecemos, por no mover un dedo, y como nos lo merecemos así acabaremos... Misería humana...

93-Year-Old Man froze to Death